Una popular chanza soviética de los círculos cosmonáuticos en los 70 era la afirmación de que iban a poner "el primer hombre en la Luna", obviando jocosamente a sus competidores americanos, que ya lo habían hecho en repetidas ocasiones. On the other hand, es curioso comprobar los paralelismos entre el el Programa Apolo y el Proyecto N1-L3 soviético, cancelado en 1974.

El Lonniy Korabl, módulo de desembarco lunar soviético.
Sobre el programa entero, nos cuenta la versión inglesa de Wikipedia, pesó el más estricto secreto hasta la llegada de la Glásnost de Gorvachev en la segunda mitad de los ochenta, momento en que se revelaron todos los detalles del mismo, y cómo el desastre de la Soyuz 1 y la muerte de Korolev (que trabajó contrarreloj primero en una estrategia de desembarco circunlunar en dos fases y luego intentando llevar los cohetes N-1 hasta el límite de sus capacidades) acabaron dando carpetazo al mismo.
Los soviéticos fijarían entonces sus esfuerzos exclusivamente en la construcción de estaciones espaciales, campo en el que mantendrían durante mucho tiempo el protagonismo imbatible, y la final caída de la unión soviética y el desmembre de Glavkosmos truncarían la tan anhelada aventura lunar para siempre.
Atrás quedaron cientos de bocetos, maquetas, trajes lunares que nunca llegaron a usarse... Internet trae hoy a nuestra orilla los retales de ese sueño.
Not to miss: la única réplica del módulo lunar ruso se exhibe... ¡en EuroDisney!
El Lonniy Korabl, módulo de desembarco lunar soviético.
Sobre el programa entero, nos cuenta la versión inglesa de Wikipedia, pesó el más estricto secreto hasta la llegada de la Glásnost de Gorvachev en la segunda mitad de los ochenta, momento en que se revelaron todos los detalles del mismo, y cómo el desastre de la Soyuz 1 y la muerte de Korolev (que trabajó contrarreloj primero en una estrategia de desembarco circunlunar en dos fases y luego intentando llevar los cohetes N-1 hasta el límite de sus capacidades) acabaron dando carpetazo al mismo.
Los soviéticos fijarían entonces sus esfuerzos exclusivamente en la construcción de estaciones espaciales, campo en el que mantendrían durante mucho tiempo el protagonismo imbatible, y la final caída de la unión soviética y el desmembre de Glavkosmos truncarían la tan anhelada aventura lunar para siempre.
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